Jambatu
Traducido de: Coloma, L. A. and Duellman, W. E. 2024. An Introduction to the Amphibians of Ecuador: Diversity, Conservation, and Cultural History. Volume I. CRS Press, Taylor and Francis Group. 326 pages. Enlace.
Hambatu, Hampatu, Hamppatu, Hambatug, Hamp’atu, Hambato, Jambatu, Jambato, Jampatok, Jamp’atu, Jampatu, Janpatu, Jambatiu, Jambatio, Jambatyu, Jambatyug, Jambatiug, Jambacho, Xambatu, Xanbatu, Ambatiug, Ambatyu, Ambatio, Ambato, Ampatu, Ambatukuna
Un ejemplo quizá del nombre más conocido y ampliamente utilizado en el Ecuador, tanto en uso ancestral como contemporáneo, es la palabra kichwa Hampatu y sus derivados, aunque también se emplea en Perú, Bolivia y Argentina. En su origen, tiene usos amplios y genéricos para designar cualquier especie de anuros (sapos o ranas), e incluso renacuajos y bagres. Una búsqueda en la literatura académica y popular revela que existen varias versiones sobre su origen y significado. Hampatu proviene etimológicamente de palabras de dos lenguas, Poqomchi y Kaqchikel, de grupos étnicos guatemaltecos que forman parte del grupo lingüístico quicheano, que a su vez pertenece a la familia lingüística maya. Su forma original es Jam-pa-tok y significa “llanto en la lluvia” (Moreno Mora, 1967).
El origen del nombre Jambato—que significa rana o sapo—también se atribuye a una modificación (hispanizada) de la lengua panzaleo (la forma más meridional de la filiación macrochibcha), hablada por los pueblos originarios del sur de la provincia de Pichincha y las provincias de Cotopaxi y Tungurahua (Anónimo, 2003). Hampatu, Hambatu o Jambatu provendrían del kichwa, cañari o de una lengua de los puruhaes, en lo que hoy es la provincia de Tungurahua. Podría interpretarse como “cerro de la rana”, “cerro del sapo”, “renacuajo”, “cerro de los renacuajos” o “bagre de agua dulce” (Saá, 2015).
Según Caluña Espin et al. (2008), el nombre kichwa de los nativos de la nación Hampatu deriva de Jambatiu (Preñadilla, una especie de bagre de agua dulce). Los bagres andinos del género Astroblepus, llamados también Preñadillas en español, eran conocidos como Challua o Hambato en la lengua de los cañaris, lo cual significa lo mismo que Hambato en algunas lenguas de los puruhaes (Caluña Espin et al., 2008). Ambato, la capital de la provincia de Tungurahua, aparentemente heredó este nombre de la nacionalidad indígena Jambatu y del río que la atraviesa. Aquí resulta interesante lo señalado por Saá (2015), quien destaca el siguiente texto sobre la preñadilla, que sugiere la similitud entre el renacuajo y la preñadilla:
Y Garcilaso señala: todo parece ser de una especie, no tiene escamas, sino piel, la cabeza es ancha y plana, como la del sapo, y por tanto tiene una boca muy grande. Es muy sabroso para comer, se lo come con la piel, que es tan delicada que no debe quitarse: lo llaman challua, que significa pez.
Fuera del Ecuador, una versión de la etimología de la palabra, según Jiménez Sánchez Mariscal (2014), indica que hamppatu en aimara significa “sapo grande”, y la Pachamama (Madre Tierra) tiene una marcada relación simbólica con el sapo como símbolo de fertilidad. Según Espinosa (1996), en Chile el Jamp’atu forma parte de los rituales para atraer la lluvia. En Bolivia, Arias (1999) menciona lo siguiente:
Jampatu (Sapo); durante la temporada de lluvias abundan en la comunidad, especialmente en la noche, cuando croan insistentemente, como si lloraran, anuncian la llegada de las lluvias; si guardan silencio, significará que no lloverá.
La primera mención escrita del nombre Jambatu en el Ecuador fue realizada por el sacerdote jesuita e historiador Juan de Velasco (1789), quien lo definió así:
Hambatu es el nombre genérico para todas las especies de sapos o ranas, son comunes y de varios colores y tamaños… . Hay unos sumamente ponzoñosos en un desierto montañoso de la provincia de Ibarra, completamente verdes, con ojos relucientes y hasta de seis dedos de largo… . En climas muy cálidos hay unos mucho más grandes, pero inofensivos, aunque molestos, llegando incluso a entrar en las casas.
La descripción de De Velasco del Hambatu de Ibarra permite hipotetizar que correspondería a Gastrotheca riobambae, ya que es la única especie de esa zona con las características mencionadas. El historiador y naturalista español Jiménez de la Espada menciona lo siguiente al describir Leptodactylus pentadactylus (bajo el nombre L. goliath) de la región de Archidona y la cordillera de los Guacamayos (provincia de Napo, Ecuador):
“Dadle el nombre de Hatun-Hambato, que equivale a gran rana o sapo.” (Jiménez de la Espada, 1875)
El escritor ecuatoriano Jorge Icaza (1934) utilizó el nombre Jambatos en su célebre novela Huasipungo y relata que los niños jugaban con ellos, haciéndolos correr en carreras. Este tipo de juego con ranas ha sido mencionado por ancianos de Angamarca, provincia de Cotopaxi, y está asociado con Atelopus ignescens (Coloma, 2016).
Según Simmons (2009), debido a que Atelopus ignescens se desplazaban lentamente, se pensaba que eran torpes y algo estúpidos, por lo que los indígenas a veces usaban la palabra jambato como apodo o insulto. Varios personajes en las obras de Jorge Icaza llevan el apodo Jambato. Por ejemplo, Icaza (1942) menciona lo siguiente en la novela Media Vida Deslumbrados:
“… abría a patadas la puerta, li’ arrastraba de los cabezones por el suelo, le metía a pulso en las cobijas, pero en seguidita se resbalaba como jambato …”
Santos Ortiz de Villalba (1994) usa Janpatu para referirse a los sapos en la lengua de los kichwas de las riberas del río Napo. Costales et al. (1996), en su revisión del mito de Catequil de los Quitu-Cara, refieren que la palabra kichwa hambatu significa sapo pequeño, mientras que su equivalente en quitu-cara es papa. Kohn (2002) menciona los nombres Juiciu Jambatu para la ranita Hyloxalus bocagei y Cucha Jambatu (Cucha Ambatu) para Pristimantis spp. de la región de Ávila (provincia de Napo), en la Amazonía ecuatoriana. Gabriel Grefa (Coloma, 2010) indica que el nombre kichwa genérico en Archidona (provincia de Napo) para los sapos es Ambatukuna. Pueblos puruhaes de los páramos a los pies del volcán Chimborazo (provincia de Tungurahua) mencionan la palabra Ambatio para designar a los anfibios verdes (presumiblemente Gastrotheca pseustes) (Coloma, 1989). Fuentes Roldán (1997), en su libro Quito Tradiciones, cuenta la historia del sapo del agua y menciona:
“… un pequeño Jambato de ojos brillantes y piel verdosa, propio de la zona.”
Esta descripción parece referirse a Gastrotheca riobambae, la única rana verde conspicua en Quito. Centrolene buckleyi también es verde, pero era menos notoria y estaba restringida a arroyos.
La transcripción del nombre jambatu desde una lengua oral como el kichwa ha sido muy variable y refleja además varios dialectos aborígenes. Por ejemplo, según Stark y Muysken (1977), Jambatu se utiliza en Zámbiza (Provincia Pichincha), San Miguel de Salcedo y Tigua (Provincia Cotopaxi); Jambatyu en Chibuleo San Pedro y Guapante (Provincia Tungurahua) y en Troje (Provincia Chimborazo); Jambatyug en Salasaca (Provincia Tungurahua); y Ambatyu en Casichagua (Provincia Bolívar). [En el diccionario de Stark y Muysken] la palabra Jambatyug está asociada a un dibujo lineal de una rana marsupial (Simmons, 2009), probablemente Gastrotheca riobambae. En las últimas décadas, el uso de esta palabra —modificada a Jambato, sobre todo por los habitantes mestizos de ciudades como Quito— se ha restringido a designar algunas ranas arlequín del género Atelopus (Coloma y Ron, 2001; Valencia et al., 2008; Arbeláez Ortiz y Vega Toral, 2008), aunque, desde 1976, se ha empleado más exclusivamente para designar a la críticamente amenazada Atelopus ignescens de los Andes ecuatorianos (Patzelt, 1976; Almendáriz, 1992; Coloma y Lombeida, 1992; Coloma, 1999; Ron et al., 2003, 2009; Simmons, 2009; Coloma, 2016), que anteriormente fue una de las especies de anuros más abundantes y conspicuas de la región (desde la provincia de Imbabura hasta la de Bolívar) hasta mediados de la década de 1980, y que fue redescubierta en 2016. En esta publicación se utiliza el nombre Jambato exclusivamente para A. ignescens.





